Amigos: llegó el momento. Me mudo de casa. Dejo esta de LC para visitas esporádicas, pero me empadrono aquí: http://juanltrujillo.blogspot.com/, donde trataré de hacer la vida que venía haciendo en Jotatrujillo.
Me ha costado mucho tomar la decisión, pero cada día compruebo que esto cada vez tiene másdeserciones y a mi edad lo que necesito es compañía. Gente que pueda insuflarme el vigor que, por causa de mi edad, pierdo irremediablemente.
Os visitaré. Sabré de vosotros, pero perdonarme la fuga. Cada vez van quedando menos vecinos en la escalera y me aterra la soledad.
Si os atrevéis a visitar mi nueva casa, seréis bien recibidos. Como se recibe en mi hidalga tierra a todos aquellos que siempre estuvieron dispuestos a la compañía, el consejo y el abrazo.
Gracias por los más de cinco años pasados. No podré olvidarlos nunca. Y gracias sobre todo a haberme enseñado que a pesar de la edad, no es ninguna locura hacer una mudanza. O lo que es lo mismo: haberme enseñado a que a mis 75 años, siga teniendo los sueños dispuestos.
Tenia preparado para hoy un poema para publicar en este blog, pero he decidido demorar su inserción al disfrutar en El País de hoy la columna de Manuel Vicent. Seguro que muchos de vosotros la habéis leído, pero no me resisto a invitaros a "picar" en la frase marcada.
Amiga Lucía, he leído tu último libro “Vestida para salir” y conforme te prometí, me dispongo a pergeñar un comentario, sobre tu escrito.
Nada más lejos de mi intención que hacer un juicio crítico sobre tus versos. Solo soy un irreverente aprendiz de muchas cosas, pero mi osadía no me obnubila hasta el extremo de considerarme capacitado para ese difícil menester.
Además hay que ser muy irresponsable para hacer crítica de los más íntimos sentimientos de una persona.
Me limitaré, por tanto, a expresar lo que “yo” he sentido, leyendo tu verso y tu “proesía”.
En “Vestida para salir” he vuelto a comprobar lo que ya sabía, después de seguirte fielmente por LC.
En tu voz poética conviven la fuerza y la ternura gracias a esa rara habilidad que tienes para hacer poesía asimétrica pero ritmica, de las frases manidas, de los pequeños instantes, de aquello que para los no poetas, es solo broza del lenguaje. Sabes encontrar lirismo en los pequeños hechos cotidianos, con los que, como buena poeta, sabes conmovernos.
Tus versos son como relámpagos de luz, gracias a las audacias expresivas que no restan ni un ápice a la verdad intrínsecade tus mensajes. No hay duda alguna, en lo que a ti se refiere: estás hecha para la poesía.
Escribiré
me han dado al llegar una pluma
de pájaro y escriba
para huir de mi sangre
de mi aliento
del fastidioso mundo de las formas
para escapar de esta condición de hormiga
esta sospecha de mujer silvestre…
Pero hay algo de “loca por la luna” que me gusta tanto o más que su obra poética: es una mujer que, sobre todo, ama a la vida. Está contenta con su existencia y solo trata de sacar partido positivo de sus vivencias, aunque sean dolorosas, sabe ensartar bellos versos hasta de la salobre tristeza de sus lágrimas.
Y cuando las cosas no son como debieran, no se esconde en lúgubres versos de poeta ochocentista, sino que las saca a la luz y las muestra, para que, con su poesía fresca y redentora, terminen abominando de su propia fealdad.
Dices de mí que conozco el valor de las letras para derribar fronteras. ¡Que más quisiera yo, que saber poner balizas de sentimientos, como tú haces, para poder juntar orillas y compartir canciones!
Creo haberte dicho que siempre te estaré agradecido. Junto con algún otro amigo cibernético, eres responsable de que volviera de nuevo a mi vieja y olvidada pasión por la poesía.
Eso es mejor aún que derribar fronteras. Eso es ayudar a crear un hombre nuevo. Un hombre que hace más de 5 años, una noche miró a la luna y se encontró con la agradable visión de una loca a bordo de una escoba, dejando detrás de sí un reguero de bellas palabras. “Y volvió poeta.”
***
Ahora dices que nos dejas. Lo siento. Acabaré siendo ese viejito que cada día se sienta en un banco de la plazuela de su pueblo abandonado, mientras mira las ruinas de aquello que un día fue vida y movimiento y ahora es pasto del musgo y la desidia, esperando que en verano, a las fiestas del pueblo, alguien se acuerde de su existencia y venga a enseñar a sus nietos aquellos lugares donde vivieron y se sintieron felices.
Lo que es seguro es que mientras las fuerzas me lo permitan, no dejaré de visitarte a tu nueva casa. De hecho ya he señalado en mi cuaderno de bitácora la ruta por donde llegar a tus nuevos aposentos. Solo hay que guiarse por la calidez de tus versos. No tiene perdida.
En estos últimos tiempos, los que solemos reunirnos en la plazoleta de este poblado, para cambiar impresiones y enseñar nuestros trabajos, hemos venido comentando las dificultades con que nos encontrábamos para vivir en LC.
Algunos se han ido al no poder soportar los problemas, pero sobre todo por no tener un edil eficiente, dispuesto a escuchar las quejas.
Yo, tras 5 largos años, también estuve a punto de abandonar, pero aquí sigo “al pié del cañón”, como hace poco me recordaba el buen amigo y mejor poeta “marchenaescritor”.
Y me alegro de seguir, sobre todo si me ocurre algo como lo que me ha sucedido con mi última entrada, “Viejos y herrumbrosos buzones”.(Por cierto: hasta ahora mismo que garabateo estas letras, no me he dado cuenta del lapsus en el titulo, donde he olvidado una R, que hacen “rumbosos” a lo que solo debería ser oxidado y viejo).
Este sencillo artículo me ha traído el premio de algunos comentarios que me han hecho entender las razones por las que, a pesar de las evidentes deficiencias, merece la pena seguir aquí.
Aparte de las bellas palabras que me dedican las amigas y brillantes escritoras annabel-lee, Veli, arwen 7 y rosa rizalas, que me tienen muy mal acostumbrado por tanto elogio inmerecido, esta entrada me han traído tres regalos inesperados, que me han sido ofrecidos como “presente de cochura” por “algobueno”, Puri Martins y Diego.
Puri Martins, alma y sensibilidad a raudales, me lleva de su acogedora mano hasta una preciosa canción de J.M. Serrat, que yo apenas recordaba: http://www.youtube.com/watch?v=b19yb1wutWs
Y como colofón, mi entrañable amigo Diego, que con la sencillez que le caracteriza y que en algunas ocasiones, hasta creo que le perjudica, me hace el inapreciable regalo de un poema, como comentario de mis palabras. Un poema escrito a “botepronto”, con la clarividencia con la que se hacen las cosas sentidas. Sin pensar en los elogios, casi como a escondidas. Pero con todo el relumbre de lo autentico.
Estos son sus versos:
El tiempo hace estragos en los sentimientos,
las palabras se desvanecen en la lejanía del silencio
¿Dónde andará el hijo prodigo, el hermano que no ha vuelto?
Dejaron de llegar sus cartas desde el horizonte perdido
donde la lluvia es la lagrima sumisa de una madre…de una anciana
que paciente espera cada día una carta y cuatro letras,
que den sentido a sus cortos días y amargas noches,
tan solo necesita un… ¡Madre no te olvido¡
Por eso merece la pena seguir aquí. Yo anduve buscando casa, de hecho alquilé alguna, y la tengo abandonada. Era muy limpia y aseada, pero no supe de vecinos, ni de parabienes.
Esta está un poco abandonada y falta de pintura, pero los vecinos de escalera son gente de bien y acogedora.
Por eso sigo, amigo marchenaescritor.
P/S.- ¿No creéis que no deberíamos permitir que alguien tan entrañable y buen poeta como Diego, nos abandone definitivamente?
Vamos a aporrear su cerrada casa, aunque sea desde aquí, para que una rebelión de amistad y cariño, le haga abrirla de nuevo de par en par. Tiene mucho que enseñarnos y ha dado siempre elegantes lecciones de amigo y buen vecino.