
En mi diario paseo matinal, me he llegado, como acostumbro, hasta el mar, mientras en mi reproductor escuchaba a Pasión Vega cantar "Alfonsina y el mar".
Ya en casa, he leído alguno de los poemas de esta poetisa argentina. Comparto con vosotros poesía y música.
DOLOR
Quisiera esta tarde divina de octubre
pasear por la orilla lejana del mar;
que la arena de oro, y las aguas verdes,
y los cielos puros me vieran pasar.
Ser alta, soberbia, perfecta, quisiera,
como una romana, para concordar
con las grandes olas y las rocas muertas
y las anchas playas que ciñen el mar.
Con el paso lento y los ojos fríos
y la boca muda, dejarme llevar;
ver como se rompen las olas azules
contra los granitos y no parpadear.
Ver como las aves rapaces se comen
los peces pequeños y no despertar;
pensar que pudieran las fragiles barcas
hundirse en las aguas y no suspirar;
ver que se adelanta, la garganta al aire,
el hombre más bello; no desear amar...
Perder la mirada distraidamente
perderla y que nunca la vuelva a encontrar
Y, figura erguida, entre cielo y playa
sentirme el olvido perenne del mar.
servido por jotatrujillo
9 comentarios
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locaporlaluna dijo
Ah Jota...qué placer poder estar en el mar en este momento...! aunque no lo creas, me ha servido leerte para imaginarmelo y eso es maravilloso
A Alfonsina es imposible no recordarla así
un abrazo
20 Noviembre 2006 | 01:32 PM