EL INFIERNO SON LOS OTROS

Pintura de María Luján Dichiara (Argentina)
Llevo ayer y hoy un poco ocupado a causa de algunos problemas con la Comunidad de Propietarios del bloque donde vivo.
Mis convecinos han creído que soy la persona idónea para solucionar esos problemas, por que creen, ilusos ellos, que los años llevan parejos bagajes de conocimientos. Para que los problemas se serenen, he aceptado ayudar al presidente a solucionar los problemas heredados de uno anterior, que ha dado muestras de su falta de civismo y convivencia.
He pensado que si en una comunidad de 16 vecinos, no somos capaces de ponernos de acuerdo, por defender cada uno sus ridículas parcelas, que no será poner de acuerdo a la humanidad.
El caso es que mi visita a La Coctelera ha sido bastante fugaz, pero lo suficiente como para darme el tema a tratar en este escrito.
Las amigas Isabel 61 y Bagamontse, tratan últimamente el tema de infierno. Nada mas leerlas me ha venido a la mente la frase de Jean Paul Sartre que da titulo a este post.
No hay que buscar en rancios y empolvados catecismos el lugar exacto del dolor que dice ser el infierno. Lo tenemos al lado.
Decía también Schopenhauer que para millones y millones de seres humanos el verdadero infierno es la tierra.
El infierno está en esos barcos negreros y cayucos que transportan la penuria y el hambre para ser sofocada en nuevos y luminosos escenarios y que al llegar a su realidad, son tratados como bolas de fuego que nosqueman las manos.
El infierno está en esa madre, que en el lúgubre territorio del hambre, el silencio y la pena, muere de sida, mientras su esquelético hijo, es un fanal donde las moscas tienen su entretenimiento. Esa repetida escena que solo logra conmovernos una vez al año, cuando un fotógrafo avispado (núnca mosqueado), la presenta para premio a un prestigioso concurso.
El infierno está en esos territorios cercanos a las grandes urbes, donde hay que trapichear con lo que sea, sino quieres cerrar un sólido negocio con la muerte.
El infierno está en todos esos "daños colaterales" que es un eufemismo doloroso de muerte, dolor y pena consentida y sin sentido, en aras de nauseabundos intereses.
Está en los niños que juegan de verdad a la guerra, o los que sin jugar ,son muñecos rotos por causa de ellas.
El infierno está en las víctimas inmoladas en aras de conseguir mas brillo a las refulgentes placas y los dividendos de los bancos de Wall Street y otras calles asfaltadas de oro.
El infierno que les aguarda al futuro de nuestros nietos, es lo que quedará de naturaleza si no se aplacan, de una vez por todas, las desmedidas ansias de poder de algunos depredadores.
No hacen falta concilios, catecismos, sínodos, viajes papales, años santos, conferencias episcopales y demás zarandajas, para saber donde está el Infierno.
El infierno está en ellos, en esos de los que he hablado y seguro que en muchos mas que yo, desgraciadamente, desconozco.
En vez de plantearnos sesudos y complicados estudios teológicos que no nos llevarán a ninguna parte, bajemos a la realidad diaria que nos rodea y tratemos de acercarnos a la gloria de una vida digna para todos.










Nuevo despertar dijo
Que complicado es todo Jota....
Como dices tú, si es complicado ponerse de acuerdo entre 16 vecinos...¿como esperamos que alguien gobierne a los millones de habitantes que andamos por este pais? O por cualquier otro!!!!
Unos vecinos pueden llegar a las manos y darse de leches por no estar de acuerdo en que empresa de limpieza contratar....2 paises entran en guerra tan fácil como los 2 vecinos.....
El infierno está más cerca de lo que nos hacen creer.
Un saludo.
Marta.
28 Marzo 2007 | 06:29