VELEIDOSA JUSTICIA

No seré yo quien se atreva a calificar a la Justicia, como lo hizo en tiempos pasados un político andaluz, con un adjetivo sonoro pero poco circunspecto, aunque motivos da, tan egregia y admirada señora, para que ante sus resoluciones, se abran las compuertas del apasionamiento y una riada de procacidades pugnen por anegar el espacio de la convivencia que debería ser tranquilo y sosegado.
Tal parece como si sus representantes, que deberían dar ejemplo de honestidad y mesura, estuviesen mas dados a la chalanería y el mercadeo, para que sus sesudas reflexiones, estuviesen cerca de aquellos mas afines a su posición, ideas y sentimientos, apartándose por ello de la equidad que le es debida, por su preclara posición en el estamento del estado.
Para ello, se ufanan en utilizar con verdadera astucia y alguna desmesura, todos los argumentos que les permite sus intrincados,
crípticos, oscuros y enigmáticos conocimientos, ocultándose además entre el follaje de una sintaxis solo apta para elegidos.
¿Como es posible que sea la misma decente, remilgada y pudorosa señora Justicia, la que sea capaz de castigar con 8 días de cárcel, 1.500 euros de multa a un pobre pastor granadino, porque sus ovejas se habían comido una planta protegida de una finca particular, sanción que le llevó a la perdida de 100 ovejas, o lo que es lo mismo, a la perdida de parte de su vida y hacienda,
mientras unos famosos y multimillonarios primos con nombres repetidos, pueden estrenar gabardinas todos los años y asistir a luminosos eventos, sin menoscabo de su honra y con la imagen intacta de hombres de pro?.
¿Es la misma justicia la que permite que un prohombre de la política castellonense, adalid señero del PP, presente en todo momento, en los aledaños mas provechosos del poder, lleve "gastados" en el caso del que se le acusa 10 jueces y 3 fiscales, lo que le permite presentarse de nuevo a la reelección del cargo que ocupa, mientras acabamos de comprobar que la justicia deMelilla, representada por una jueza harto diligente y permisiva, no ve punible las arteras artimañas de los representantes de un partido político, en aras de obtener adelantos ostensibles en la intrincada carrera hacia el poder?
Al que escribe, demócrata por convicción y deseo, después de haber pasado una gran parte de su vida suspirando por que la vida pública fuese un dechado de honradez, claridad y sosiego, no alcanza a comprender, como este baluarte extremo de la legitimidad del estado, puede verse carcomido e infecto por una plaga de antiguos y voraces parásitos, que necesitan urgentemente, refrescar sus apolilladas puñetas, con el aire fresco de la modernidad.






Adolfo Marchena Alfonso dijo
No hay suspensión mecánica ni amortiguadores en la justicia.
un saludo
adolfo
24 Abril 2007 | 07:28 PM