NOTICIAS PARA NO OLVIDAR

Es encomiable ver como cada vez la gente habla e incluso se interesa por la solidaridad. Pero este mundo es tan ruidoso, que sus muchas fanfarrias, no dejan oír lo que interesa, y suena mas lo huero y sin almendra, que lo trascendente e importante para la vida de muchas personas.
Mientras los medios de comunicación se regodean en presentar vidas vacías
de escrúpulos y llenas de vaciedades y falsa fama, hay pequeñas historias que pasan desapercibidas y no merecen siquiera un comentario.
Veamos ejemplos:
En Roses (Girona) el comprador de una casa se encuentra el cadáver momificado de la anterior propietaria, fallecida 6 años antes.
Esta mujer, que seguro tuvo caricias al nacer, abrazos de amores , besos de esposo e hijos, hasta el cachete prenatal de cualquier comadrona, no tuvo ninguna mano amiga, que le ayudara a cruzar la ultima frontera.
Pero lo que es peor y retrata fielmente como es una sociedad, es que nadie la echó de menos.
Mas miedo que la muerte misma, me da el pensar que mi paso por la vida haya sido tan intrascendente y vacio, como para que nadie eche de menos mis “buenos días”, mis “! Gracias!”, la sonrisa con la que me gusta recibir al amigo, el abrazo de la persona que amo.
¿Que clase de sociedad es esta que se permite que el devenir de una vida no deje ni rastro?
Otra mujer, de 86 años, enferma del corazón, es desahuciada en Sevilla de la casa donde vivía desde hacía mas de treinta años, por olvidarse de pagar 39 euros.
Un promotor ansioso y sin escrúpulos no podía esperar más. Sus cuentas estaban hechas y una vieja enferma no podía restarle ni un solo dividendo.
Y el empresario que suele moverse a sus anchas por los difíciles vericuetos de la justicia y que en muchas ocasiones comparte caviar y champagne, con los que dicen la última palabra, consiguió esa orden que cercena una vida, que rompe el corazón mas que su congénita enfermedad.
En Australia, una mujer de 44 años, que dependía de un aparato de respiración asistida, falleció después de que la compañía eléctrica cortara el servicio de la luz en su domicilio, por no haber pagado la factura correspondiente.
El técnico que efectuó ese corte, pese a estar advertido del peligro para la victima, declaró que él se estaba limitando a cumplir su trabajo.
Seguramente la compañía eléctrica será una S.A (o lo que es igual: sin alma)
que una vez conocido el caso, tiene la hipocresía indignante, de decir que ella no sabía nada y que esto no volverá a ocurrir. Lo de siempre. Seguro que hasta han estado dispuestos a pagar el entierro.
Y el operario, tan obtuso e impersonal, que antepuso las normas recibidas, como si estas fuesen mas importantes que las personas.
Estos casos han existido y no podemos ni debemos ignorarlos. Pasan con bochornosa frecuencia. Junto a nosotros. Ahora.
Malamente se puede ser solidario si no se está interesado en lo que ocurre a nuestro alrededor, malamente, si se le da más importancia a lo superfluo e intrascendente.
Esta sociedad, que admite esa teoría de que el dinero todo lo puede, cuando en realidad lo que se quiere decir es que se está dispuesto a todo por el dinero, que parece que todo aquello que no nos produce un beneficio, no debe ser motivo de nuestra atención, esta sociedad, digo, está atacada por el mas grave y voraz tumor maligno para el hombre: la intolerancia.
Solo existe un remedio y no lo venden en botica, está dentro de nosotros. Se llama simple y llanamente, Solidaridad.
Con unas cuantas dosis que cada uno de nosotros, seamos capaces de aplicar, estas noticias no volverán a avergonzarnos.






el-hombre-del-tibet dijo
MAESTRO una vez mas vuelvo quitarme el sombrero y hacerle la reverencia que usted se merece caballero.
Amigo Juan has vuelto a poner el dedo en la llaga y apretarlo para que se note que está allí la herida.
Solidaridad ¡ah! Amigo mío, esta palabra tan hermosa, seguramente que no exista en el diccionario de las multinacionales, ya que ellas tan solo conocen bien el significado de acciones, intereses y un largo etc... de palabras por el estilo Y por supuesto sus ejecutivos y algún que otro de menor escala, ya que vivimos en los tiempos del no mirar al lado y seguimos la consigna del ande yo caliente ríase la gente, ¡de pena! que haya personas que mueran en la mas absoluta soledad y fíjate bien que no digo miseria, porque hay personas que aún teniendo haberes les falta lo mas importante ¡el calor humano! Una mano amiga que les de una simple caricia cuando les llegue la hora del adiós definitivo, vamos un alma solidaria, tenemos demasiadas prisas en todas nuestras vidas, para conceder unos minutos a quien nos necesite, que conste que se de buena tinta que no todos están o estamos hechos con la misma materia prima, ya que hay personas que dan mucho por nada ¡los menos ¡ pero los hay .
En fin maestro seguiremos escuchando las sandeces de los que han ganado en la isla de los famosos o quien es la mas pu*a del gran hermano, y a los “famosos” comentarista
Del corazón (el Mariñas, la Carmele y la madre que los parió) que aunque no queramos tenemos que oír que si la condesa, el torero o el mari**n que tiene dos hijos ,que no son suyos ,mientras tanto seguirá habiendo miles de almas solitarias esperando que una mano .tan solo una, les diga un solidario y sencillo adiós.
Un abrazo señor Jotatrujillo
4 Junio 2007 | 06:34 PM