!QUE NOCHE!
Me asomo y os saludo, porque hoy no estoy para nada.
Trataré de explicarme.
Todo empezó anoche cuando al rededor de las 2 de la madrugada me despertó un sonido interior, en principio como de ola que rompe y al poco ratocon visode galerna incontrolada ydueña del proceloso mar de mi bajo vientre.
Un mal sabor de boca y mis secas fauces, no auguraban nada bueno. Los ruidos se hacían mas intensos y sonaban con irregular pero sonora cadencia.
Tal parecía como si un acupuntor loco, fuese festoneando mis cavidades interiores, con pinchazos cada vez mas dolorosos.
Hasta que esa galerna trató de buscar salida a su ímpetu, con un aguijonazo tan evidente que a punto estuvo de manchar mi intimidad y algo más.
Como si se hubiesen cambiado los roles de los salideros de lo sobrante y la tradición del cuerpo hubiese cambiado en una noche, como si de un géiser inverso se tratara, mi parte posterior fué manantial que no cesa impelido por una fuerza interior que yo no conocía.
Una vez limpiada la escena del desagradable evento, y tratando de ocultar con resoplidos de perfume, aquello que no puede ocultarse con agua, busqué mi sitio de descanso tratando con mi silencio de no hacer participe de mi peculiar aventura a mi compañera.
Vano intento, antes que se hubiese llenado la cisterna del inodoro ya estaba rebosante y dispuesta la mía y de nuevo con avisos irrenunciables.
Por delicadeza, os ahorraré las 6 o 7 ocasiones en que, como con una moviola amante de lo escatológico, la escena se repitió.
Hasta que al final mi mujer, despertada por tanto trasiego (espero que solo por eso y no tuviese nada que ver el sentido del olfato) me ofreció unas pastillas de Fortasec, que al menos paliaron en gran manera la periodicidad de mis visitas al excusado.
Y aquí estoy ahora. Derrengado, temeroso de no hacer ningún esfuerzo que consiga abrir de nuevo la espita. Con la sola ayuda de una bebida isotónica y a la espera de la receta, que siempre ha sido "mano de santo" en mi Valdepeñas natal. Jamón que no tenga veta y un vino tinto de grado alto. Parece que el pernil y el tanino taponan resquicios y dan fuerza.
Como`podéis columbrar, no estoy en la mejor situación para haceros una visita.
!Ah! perdón por mi perorata, pero de todo hay que hablar, sobre todo entre amigos.








nocturna dijo
Bueno a cuidarse y a mejorar, en fin la receta no tiene mala pinta si te ayuda, pero si no...ya sabes los médicos están para molestarlos...por decirlo de una manera fina (guiño) Un saludo y que te mejores!...Noc_
2 Octubre 2007 | 01:45 PM