NUEVA CAMPAÑA NAVIDEÑA
NUEVA CAMPAÑA NAVIDEÑA
Me parece que voy a llegar tarde, pero no me resisto a la tentación de publicitar mi idea.
Ya sé que los profesionales que mueven el productivo cotarro, ya hace tiempo que idearon sus campañas y les dieron forma. Pero a la vista de los primeros mensajes navideños, que con tan exacta y temprana prontitud nos llegan todos los años, parece que nada ha cambiado, en relación con el pasado.
Deben estar seguros de los buenos resultados cuando, prácticamente todo sigue igual.
Los mensajes son siempre los mismos, las imágenes almibaradas siguen llenas de dulzor, colorines y palabras huecas.
Cada año nos bombardean desde todos los ángulos con palabras de paz, pastorcillos rubicundos y deseos de felicidad en boca de angelotes rollizos, pero al final comprobamos que el mundo sigue su particular guerra de intereses, la felicidad les llega a muy pocos y cada vez son mas los que se quedan fuera del festín navideño.
Mi idea es que, en vez de esos christmas idílicos y retocados, en vez de esos mensajes llenos de neón y vacios de sentimientos, las felicitaciones que yo propongo, se aprovechen de las imágenes que inserto en ese álbum de más arriba.
Cuando abramos el sobre que contiene la felicitación navideña de alguien que se acuerda de nosotros, nos topemos con la palpable realidad de los que de verdad están necesitados de felicidad.
Cuando busquemos en un escaparate el regalo que adorne el belén o el árbol, en un rincón se nos muestre la cara de algún niño de los de arriba.
¿No creéis que es mucho mas navideño ese niño al que le falta una pierna amputada por una mina, subiendo por un balcón, para asomarse a la mesa repleta de alimentos, en vez de ese Papa Noel, gordinflón, seboso y con colores de bebedor en las mejillas?
¿Y poner en la carnicería, donde venden los langostinos y en el mostrador de los turrones, unas fotos de esos que se aferran a una cuerda para subir a la vida sencilla de un trozo de pan y un colchón?
¿Por qué en ese belén, donde debería representarse el mensaje evangélico y cristiano, no cambiar esa virgen madre, que mira a su hijo dios con arrobo, por esa otra madre perdida en el desierto que no puede esconder el hambre de su hijo?
¿Y San José, no estaría mejor representado por ese hombre de ojos rojos y desorbitados? El también es un padre que sufre de verdad por el futuro de sus hijos.
Seguramente me diréis que lo que propongo tiene poco que ver con la tradición. Lleváis razón, peroal menos pidamos que haya menos hipocresía en esa palabras altisonantes y repetidas, que año tras año, vienen demostrando que no sirven para nada.
¿Puede alguien explicarme que clase de espíritu navideño es aquel que permite que esos seres humanos, iguales a nosotros, estén eternamente castigados a no poder siquiera disfrutar de lo que a nosotros nos sobra?






msdalloway dijo
La Navidad puede ser una época bonita pero que acaba resultando tremendamente pesada por el incesante mensaje de consumo desorbitado que nos llega. Esas fotos, amigo mío, son muy conmovedoras, pero no incitan al consumo y de eso trata el juego navideño. Acordarse de las desgracias ajenas nos impide ser felices y la gente no quiere saber nada de desgraciados ni de desgracias, sólo quiere ser feliz. Aunque sea de forma artificial.
Por una linda Navidad,
Besos.
26 Noviembre 2007 | 01:02 PM