!!ME HAN COGIDO CON EL CARRITO!!

Hoy no tenía muy claro el tema a elegir para mi escrito. Dudaba entre la suerte que los poderosos suelen tener con la justicia, esa taimada señora que se suele casi siempre venderse a los que pueden pagar su alto “caché” y se niega adusta y pretenciosa a aquellos que no tienen llena la bolsa.
Dudaba entre lo anteriormente dicho, o tratar de entender el porqué últimamente los viejos dictadores pueden hasta cobrar la jubilación sin que nadie sea capaz de moverlos del sillón.
Pensaba también en si sería conveniente sacar a colación ese cambio radical, mas propio de transformistas de circo que de personas serias, dado por los gerifaltes del PP, en ese afán ridículo y vergonzante de tratar de hacer olvidar a los ciudadanos la reciente historia de su mal humor y de su agorera retahíla de desgracias felizmente no ocurridas.
Mientras dudaba, sonó el timbre de mi puerta. Era un muchacho que nos traía un pequeño, útil y práctico mueble que mi mujer compró, tras verlo en unos grandes almacenes.
Yo ya sabía de la compra, pero lo que no intuía era la que se me avecinaba.
Mi mujer me había hablado de las características del mismo de la belleza practica de sus líneas y de lo bien que nos vendría para sustituir a otro ya achacoso y vetusto.
Pero, para mi desgracia, toda lo que yo intuía armado, vistoso y de rápido uso, venía comprimido en una estrecha caja de cartón.
Piezas brillantes separadas, tableros, ruedas, tornillos de distintos tamaños, extrañas llaves, tuercas, embellecedores, todo ello envueltos en bolsas imposibles de abrir.
Y lo que es peor: un esquemático plano de instrucciones, fácilmente entendible para el que lo dibuja y conoce, pero un verdadero arcano para el que, como yo, está negado para estos menesteres.
En la ímproba labor de ver completo el armazón del mueble, he gastado prácticamente el día y ello gracias a la encomiable y tranquila colaboración de mi mujer que lo ha hecho posible.
Han sobrado dos tornillos pero a cambio el artilugio se mantiene enhiesto y fuerte y sirve, hasta ahora, para el motivo por el que fue comprado.
Lo siento: a mí que no me hablen de Ikea y de todos sus sucedáneos. Yo me quedo con aquellos comerciantes que te traían a casa el mueble, lo instalaban mientras te hablaban del gol de Di Stefano, le podías preguntar por su hijo y lo máximo que te aceptaban era una copa de vino con una tapa de jamón.








Víctor L. Villarabid dijo
Pieno lo mismo sobre el llamado bricolaje, pero no el de mezclar la política en todo expresión humana. Que carajo nos importa a los 'cocrteleros' de sus ideas políticas. A mi me da lo mismo sobre unos y otros, quisiera que los unos y los otros dejaran de hacer el indió, de reirne se los ciudadanos en vez de ngañarlos, un día si y al siguiente también.
Gerifaltes los hay en los hay en todas las bandas, que es en lo que se están convertiendo, amparados por la llamada democrácia.
21 Febrero 2008 | 07:31 PM