CANTES Y SENTIMIENTOS DE IDA Y VUELTA
Los recientes problemas que he tenido estos pasados días dentro de esta casa y que felizmente ya están resueltos gracias a la inestimable y desprendida colaboración de una argentina amiga, me han hecho meditar acerca de los lazos de afecto, comprensión y conocimientos que pueden darse entre personas que no se conocen y además están separadas por enormes distancias físicas, aunque no siempre afectivas y de entendimiento.
Parece como sii los sentimientos fueran “de ida y vuelta”.
De esa manera se llama en el argot del flamenco a aquellos cantes que llegaron a América en el zurrón casi vacio de los españoles y que volvieron a los puertos andaluces, con un nuevo sabor a sabrosas frutas tropicales, ron de caña y mate.
O quizás cantes nuevos que un marinero gaditano escuchó en alguna taberna de un puerto lejano y ahora, en las noches de café cantante y copas, se atreve a desmenuzar, dándole con su guitarra cadencia de sur y compás de hondura.
La Guajira cubana, la Milonga argentina, la Vidalita, las tres con cadencia agradable y con melódico ritmo.
Las Colombianas, cante a compás y la Rumba sensual, rítmica y bailable.
Todos estos cantes son como una invitación a poner los pulsos a compás uniendo dos maneras distintas de sentimientos pero con el denominador común de la gracia.
Aquí y allí estos cantes, hayan ido o venido, tienen sabor a fruta nueva, claridad de mar abierto y salobre, gracia y claridad de idioma compartido.
En definitiva, son también sentimientos de ida y vuelta.
Aunque ponga mas pesado mi blog no tengo más remedio que poner estos ejemplos: Un pregón por milongas del Cabrero (pongan atención a la letra) y La Guajira de Chano Lobato.




algobueno dijo
Que bonito lo que decis Jota.
Porque uno desde acá, desde los que se quedaron a vivir en América, en los lugares que eligieron sus antepasados, en mi caso asturianos, siente lo que escribis como un abrazo fraterno que cubre distancias.
un beso grande Jota.
Gaby
26 Mayo 2008 | 07:56 PM