DE VUELTA A LA OBLIGACION Y A LA RUTINA

¡Se acabaron las vacaciones!
Hay que despedirse de los días felices de sol, hierba fresca y espuma, Terminó el tiempo de las alegres marchas, de las acampadas, de los fáciles juegos de supervivencia con pan Bimbo, Nocilla, pizzas y premios Mc Donald.
Se acabó el tiempo de los cantos y las risas alrededor de un fuego de campamento o de los días alegres de arena, espuma, juegos con las olas y paella en el chiringuito.
Se acabaron las risas compañeras y felices. Hay que volver a la realidad del otoño que empieza con su lastre de compras de libros, mochilas y ropa apropiada para el frío que se presiente.
Ya se acabó la molicie de un día entero sin obligaciones. Ahora hay que rellenar los tiempos sobrantes con clases de inglés, guitarra, artes marciales, informática…
Pronto ese color moreno que ahora lleváis, quedará palidecido bajo un uniforme de lana y las mimosas y calientes plumas de un nuevo “marichalar” que llega casi a tapar las cómodas botas de gruesas suelas.
Se acabó agosto y de nuevo volvéis a la rutina de una vida sabiamente estructurada por parte de aquellos que piensan en vosotros y en vuestro futuro.
Seguramente os cueste aceptar la vuelta a las obligaciones que vuestros mayores os han programado. Si es así, solo tenéis que mirar un poco mas arriba.
¡ A ellos un dios que no suele medir de la misma manera, también le ha programado una vida que no quieren!.







poinmasia dijo
Yo no sé quién planifica todo esto, pero la verdad es que los brazos de la balanza están tan lejos uno de otro que no se ven. Un abrazo, Jota.
7 Septiembre 2008 | 06:37 PM