LOS SUEÑOS SE CUMPLEN... A MEDIAS.
Soy consciente de que ya se ha dicho casi todo acerca del ganador de las elecciones estadounidenses, Barak Obama
Han sido muchos meses de dura campaña electoral, superando primero a la favorita Clinton y borrando después a ese Mc Cain, que por mucho que se esforzase, tenía todas los desagradables “tics” imperialistas del felizmente acabado Bush.
Meritorio triunfo el de Obama. Yo nunca creí que fuese capaz de superar todos los obstáculos que el partido opositor iba a poner en su camino. Lo ha conseguido y me alegra. Queda por ver, ahora, lo que este hombre joven y con ideas alejadas de lo habitual, puede dar de sí.
Pero yo lo que quiero resaltar en este escrito, son los sentimientos y recuerdos que tuve en la mañana de la victoria electoral de Obama.
Lo primero que me vino a la cabeza es la demostración de que los sueños, por utópicos que sean, pueden cumplirse.
Me he acordado de Frederick Douglas aquel esclavo en una granja de Maryland, que en 1.847 fundó un periódico al que llamó The Norht Star (La estrella del Norte) en cuyo lema rezaba: “Lo correcto no tiene género, la verdad no tiene color, Dios es el padre de todos nosotros, todos somos hermanos”.
Esa mañana de euforia en Estados Unidos y en gran parte del mundo, me acordé de Oliver Brown, ese afroamericano que no se conformó cuando a su hija Linda de 7 años de edad, se le denegó la admisión a una escuela primaria reservada para blancos en la ciudad de Topeka (Kansas) y que consiguió la decisión histórica d que el Tribunal Supremo de Estados Unidos dictaminase que las escuelas públicas, racialmente segregadas, eran inconstitucionales.

Yo he recordado los puños negros y la cabeza gacha de Tommie Smith y John Carlos en el pódium de los Juegos Olímpicos de Mexica en 1.968 mientras sonaba el himno de su nación, esa misma nación que se vanagloriaba de sus éxitos, pero al mismo tiempo los discriminaba gravemente. Esos dos atletas que fueron expulsados del equipo olímpico y recibidos en USA como apestados.
Me he acordado de Rosa Parks, que en Montgomery. Alabama en el año 1.955 en un acto de apariencia baladí, pero decisivo para el futuro, se negó a ceder su asiento en un autobús segregado de Montgomery, Alabama, en 1955, contribuyendo con ello al inicio del movimiento de los derechos civiles en Estados Unidos. 
En 1.963 Matin Luther King recordaba que hace años Lincoln firmaba la proclama de la emancipación, al mismo tiempo que advertía: “cien años después, el negro vive en una solitaria isla de pobreza en medio de un vasto océano de prosperidad material. Cien años después el negro todavía languidece en los rincones de la sociedad estadounidense y se encuentra a sí mismo exiliado en su propia tierra”
Pero este hombre, este ejemplo, que cada día merecería la pena revisar, sobre todo cuando aires malolientes de racismo y xenofobia ventilan nuestras calles, este hombre, este ejemplo tenía un sueño: “Yo tengo un sueño que mis cuatro hijos pequeños vivirán un día en una nación donde no serán juzgados por el color de su piel sino por el contenido de su carácter”

“Y cuando esto ocurra, cuando dejemos resonar la libertad, cuando la dejemos resonar desde cada pueblo y cada caserío, desde cada estado y cada ciudad, seremos capaces de apresurar la llegada de ese día cuando todos los hijos de Dios, hombres negros y hombres blancos, judíos y gentiles, protestantes y católicos, serán capaces de unir sus manos y cantar las palabras de un viejo spiritual negro: "¡Por fin somos libres! ¡Por fin somos libres! Gracias a Dios todopoderoso, ¡por fin somos libres!"
Me gustaría que todos estos y muchos mas héroes anónimos que han luchado por que todos seamos iguales, vieran cumplido su sueño.
Cuarenta y cinco años después de las bellas palabras de Luther King, un hombre negro ha llegado a la presidencia de los EEUU.
Es un hito, impensable hace unos pocos años. Pero desgraciadamente no es la culminación. Nuevos vientos de odio se cuelan por las rendijas de un mundo que no es tan perfecto como intentaban hacernos ver y las palabras de denuncia de King, aunque se halla llegado hasta donde se ha llegado, siguen estando de dolorosa actualidad.







pepetxu dijo
Es este un contradictorio mundo, en el que, mientras se consiguen avances, también estamos en franca regresión en otros avances, anteriormente conseguidos. Pero tienes razón, saboreemos el momento antes de que se descomponga.
Salud
9 Noviembre 2008 | 08:26 PM