PEQUEÑO RELATO SOBRE UN EJERCICIO DE REDACCION

El profesor de Lengua Castellana y Literatura le había encargado a Luis una redacción sobre la primavera.
Sabía que el trabajo debía ser esmerado, ya que el final del curso se acercaba y no andaba muy sobrado de notas brillantes. Pero como en otras tantas ocasiones, sus buenos propositos no acabaron de acoplarse con sus ansias de trabajo y fue dejando pasar el tiempo sin ponerse manos a la obra.
Unos días antes del plazo fijado para la entrega, se sentó ante el teclado de su PC y visitó la siempre agradecida Wikipedia, a la que en verdad poco jugo pudo sacarle.
Se adentro en Google y fue picoteando de aquí y de allá hasta lograr pergeñar un folio, mediante el inefable método, que tantas satisfacciones le venía dando, de "copiar y pegar".
Con la tranquilidad del deber cumplido , salió en busca de sus amigos.
Al salir a la calle, la tarde primaveral pareció incendiarse de nuevos colores. Los niños juegan por las esquinas enseñando sus limpias sonrisas de oro.
Las muchachas vienen de las sombras, peregrinando hacia la luz redentora, con su olor a retama y su esbeltez de espiga.
Los pájaros que hacen mover los arroyos traen en sus alas un olorosa frescor de junco y musgo.
Las flores dibujan enredaderas de luz a los enigmas y le nacen llamas a todas las pupilas.
Los árboles ponen el palio verde de sus ramas a los viejos y parsimoniosos sacerdotes que celebran su rito diario en los bancos y un rumor de vida nueva acompaña al sonoro y armonioso vals de juegos, risas y golondrinas.
El agua de la fuente va dejando un rumor de puntos suspensivos...
En un salón oscuro, nuestro protagonista y sus amigos juegan sudorosos a matar marcianitos en una ruidosa máquina tragaperras.
Luis consigue aniquilar un número considerable y ve con satisfacción como su nombre se aúpa al palmarés de los más preparados.
En su ejercicio de redacción no consigue ni un mísero suficiente.
Camino de su casa, ni siquiera es capaz de contestar los guiños que le hacen las estrellas.
(Reproducción: Ciudad Verde de Friedensreich Hunderwasser)
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Madeleine De Cubas dijo
Hola Jotica: Me doy un salto por tu casa al regreso de mis vacaciones, y como siempre encuentro una sabia enseñanza. Le hubiera bastado a nuestro querido Luis, dejar a un lado las maquinitas de juego y las páginas de la Wikipedia y salir un momento a buscar el material para su ensayo en la naturaleza. Con seguridad hubiera tenido no sólo la mejor nota de la clase sino que no hubiera pasado por alto el guiño de las estrellas. Cuántas veces sólo nos basta volver a las cosas simples que la vida tan generosamente nos da. Un abrazo.
5 Julio 2009 | 06:58 PM