¿SE PUEDE?

(Foto del Autor)
En verdad que han sido unas largas vacaciones. Mes y medio es demasiado asueto, pero eso es lo bueno que tenemos los que somos dueños en propiedad del mucho o poco tiempo que nos queda por gastar.
Debo confesar que alguna vuelta me he dado por estos lares, pero han sido en contadas y raras ocasiones, ya que hasta la lectura del correo la he ido demorando.
Pero ese tiempo no dedicado a seguiros, no lo he malgastado. Lo he invertido en otras tareas también edificantes y que han sabido suplir con eficiencia a la lectura de vuestros escritos.
Conforme explicaba en mi despedida, playa, juegos imposibles para un setentón, pero iniciados por la orden de una sonrisa infantil, lectura, música y largos paseos, con el mar como meta y compañía.
Habréis observado que he remozado, aunque someramente, la fachada de mi casa.
Ahora que pronto será vendimia en mi tierra y los patios de las bodegas son un bullir de trasiegos, voces, olores y promesas, yo me he apartado al lugar más fresco, recóndito y silencioso, a esperar a que se siga añejando mi cosecha, a la espera de que, al menos mi solera, sirva como acicate de bondad a un vino joven y lleno de claridades.
He limpiado los grafitis que adornaban la parte derecha de la fachada y los he cambiado por unos carteles coloristas con mensajes que inviten a pensar a quien los mire. Los aconteceres de la vida futura, determinaran el tiempo de su inserción y su cambio por otros que la ocasión obligue.
Que seguro que este mundo voluble, vocinglero, inconsistente y olvidadizo, motivos habrá para su cambio.
Sigo manteniendo el color negro como fondo. Aunque a mí no logra hacerme más delgado, después de los excesos veraniegos, al menos que sea capaz de estilizar mis escritos que bien necesitados están de esbeltez y donosura.
Como bien sabéis en bastantes ocasiones me ha gustado comentar los aconteceres de la política de nuestro país. Han pasado bastantes cosas en este mes y medio, que merecerían un comentario.
Pero a la vista del proceder de cierta clase política, creo que no merece la pena gastar ni un solo segundo en comentarios. En mi vida real no acostumbro a conversar, a sabiendas, sobre aquellos que me tratan como si fuera imbécil. Y así me siento yo ante estos políticos de pacotilla, que mienten como bellacos sin que se les caiga la cara de vergüenza.
Decía Maurice Talleyrand, que la palabra les fue dada a los políticos para ocultar sus pensamientos. Se quedó corto, algunos la utilizan sin rubor para ocultar sus vergüenzas, sus robos, sus estafas, su falta de palabra, su desprecio a los ciudadanos, su total menosprecio del sistema democrático que dicen defender.
Ni me fio de ellos, ni de sus amigos que les ayudan desde otras instituciones, reses todos de la misma camada, compañeros de colegio de pago y club de tenis, accionistas de empresas de seguros dividendos., clientes de las mismas sastrerias.
Cuando en la próxima campaña electoral me guiñen un ojo sonriendo, ya sé que es para poder dispara mejor.
Bueno amigos, que veo que se me calienta el teclado con estos impresentables. Y he prometido ser bueno.
Me alegro de estar de nuevo con vosotros. Confío en que seguiré contando con vuestra amistad y vuestros comentarios.
¡Estoy de nuevo en casa!
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AVE FX ------ dijo
Bienvenido, me e tomado el permiso de incluirle en mi circulo de amistades, espero, no le importe.
SALUDOS
31 Agosto 2009 | 12:13 PM