MANERA DE CONTAR

Se ha hablado bastante acerca de la manifestación que el pasado día 17 de octubre, se celebró en Madrid en contra de la Ley del aborto, promovida por una extraña nebulosa de cuarenta t tantas agrupaciones, bien dirigidas desde la trastienda por el inefable Rouco Varela y por unas siglas que en horas bajas no parecen dispuestas a dar la cara, aunque terminen por sumarse a la fiesta contra el gobierno, si el Señor de las Azores se suma a la asonada, que hay que estar bien situados por lo que pueda pasar y ¡quien manda, manda!.
No entraré en disquisiciones acerca de los motivos que ahora salen a la luz y que en otros tiempos, cuando podían solucionarlo de verdad, mantuvieron sigilosamente escondidos.
Como en toda manifestación que se precie ha habido desacuerdo en el número de asistentes a la misma. Dos millones según los mas forofos seguidores, 1,2 millones cifras oficiales dadas por Esperanza Aguirre, 265.000 según el ahora movedizo diario El País, hasta llegar a los 55.316 asistentes según la empresa Lynce dedicada a estos menesteres. Por cierto, cuando esta empresa, bajó sustancialmente los humos a los manifestantes del día del Orgullo Gay, merecieron un reportaje laudatorio de Tele Madrid. ¿Harán ahora lo mismo?
Con el fin de evitar en lo posible en el futuro este baile de cifras, voy a mostrarles a estos manifestantes que fueron capaces de mover 250 autobuses, que asistieron con sus hijos a la “kermes” y que mostraron multitud de banderitas, globos de colores y cartelitos de imprenta con el lema “Vida, sí”, voy a mostrarles, digo, unas cifras contundentes y sobre las que nadie osa discutir.
1.200 millones: Por primera vez en la historia, de los 6.706 millones de habitantes de la tierra, 1.200 millones pasan hambre.
55 millones: Según la ONG médicos sin Fronteras 22 millones de niños menores de 5 años, sufren en el mundo desnutrición aguda, una enfermedad que acaba con la vida de 9 de ellos cada minuto.
1.000 millones: Estas son las personas en el mundo que tienen sobre peso.
50 millones: Según la Organización Mundial de la Salud, 50 millones de niños, no están inscritos en ningún registro.
100 millones: Más de esta tremenda cifra carecen de alimentos básicos.
500 millones: son esclavos o soldados.
2.000 millones son utilizados sexualmente.
Una pregunta. Los dos millones. O el millón. O los 250 mil. O los 55.316, alegres y uniformados, manifestantes a favor de la vida ¿Dónde estabais el pasado 16 de octubre por la tarde.
No pude veros entre esos paupérrimos 12.000 manifestantes, (según la organización), que clamaban en contra de la pobreza.
¿Vuestros niños tenían algún compromiso con sus amigos del colegio? ¿Teníais comprometida una partida de caza? ¿Habíais fletado ya los autobuses para seguir a vuestro equipo? ¿José María Aznar pasaba la tarde con su yerno y algún magnate del automóvil? La señora Cospedal, ¿jugaba al golf en Marbella? ¿No podíais faltar a esa cena de los sábados con los compañeros del squash?
Esas cifras que os he dado antes no son de nasciturus, ni cigotos, ni gametos ni de ninguna clase de proyecto de vida. Son de personas de carne y hueso que ya andan, lloran, soportan las dolidas y húmedas miradas de impotencia de sus madres, y sobre todo si miramos a la triste profundidad de sus ojos, nos dicen con un idioma mudo, pero certero, que este lado del mundo es donde habita la hipocresía, aunque se ponga casulla, gorritas y banderitas rojas, bolsos de Loewe, gafas Ray-Ban, relojes Frank Müller, polos de marca, aunque se gasten en globos de colores para soltarlos al aire alegremente, aunque se hable de la vida dándole la espalda a la existencia real de seres que son una realidad palpable, no esa quimera de la que os aprovecháis hipócritamente para presumir de cristianos de raza.
¡Cuanta hipocresía!
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msdalloway dijo
Esas son las cifras que debieran preocuparnos y es tan escalofriante que nadie se ocupe de ello en los medios, en la política, en las conversaciones de bar... Escalofriante y muy triste.
Un abrazo
21 Octubre 2009 | 08:45 PM