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Terra
La Coctelera

jotatrujillo

20 Diciembre 2009

ENFERMO MAR

Acostumbrado como estoy a que el mar me reciba sosegado y silente, con esa quietud encendida y maternal que te hace desear su abrazo y su caricia, guiñando de luces sobre el azul, como en un inmenso luminoso. Acostumbrado a refugiarme en su silencio, cuando se acaba la marabunta y las soledades necesitan de espacios y belleza, tengo que confesaros que ayer el mar, ese amigo mar del que presumo, me asustó.

Ya, al acercarme, me preocupó el sonido ronco que emitía, como el del pecho de un minero alcohólico y fumador.

Al igual que el tísico sin solución, su cavernoso ruido iba acompañado de enormes esputos de espuma, que como surtidores de odio se dibujaban en el horizonte más cercano.

Me dio miedo también, la agresividad de sus olas, que con zarpazos de rabia y sin blancura de espumas que las dulcificaran, se empinaban violentas sobre la costa, rompiendo las bridas que antaño las amansaben.

La playa, mordida por la ferocidad de unas aguas, que no se sabía si eran empujadas por el viento o por el odio de un dios guerreo y vengativo, aparecía vacía de arena y plena de detritus y suciedad. Donde antes jugaban niños y dormitaban sirenas, cubriendo de risas y colores la mañana, ahora parecía como si el mar, hastiado ya de soportar tanta afanosa desidia, quisiera enseñar, como en un triste escaparate, todo lo sucio y contaminante que guarda en sus entrañas.

Todo ese odio escondido, había llegado, también, a romper los endebles diques que el ansia constructora, trataba de domeñarlo y con brutales bocados de perro rabioso, había roto barandas, cuarteado carreteras y en su violenta voracidad, había erosionado las viviendas, que la irresponsabilidad había puesto robándole el lugar que le pertenece y que ahora, violento, reclama.

A pesar de lo desagradable del paisaje que se mostraba ante mis ojos, había como un canto de dolor y desengaño en el ronco rugido de las aguas. Y hasta las gaviotas, afanosas entre los detritus más alejados de las olas, tenían un canto mas ronco y un vuelo mas alicaído.

Seguro que ni las gaviotas, ni yo mismo, estábamos conformes con aquel mar.

Entendíamos su mensaje. Sabíamos de su paciencia de siglos, aguantando todos y cada uno de las felonías que los humanos  le habíamos infringido, aceptábamos su dolor, e incluso justificábamos este serio aviso, gritándonos que esto no podía seguir así.

Pero nos dolía este mar sin azules, sin velas blancas llegando al horizonte, sin pequeños peces jugando cerca de la arena.

Este mar, ahora gris marengo y triste, que siempre tuvo palabras que enseñar, juegos que ofrecer, ideas que iluminar, colores con que llenar paletas de pintores, ese mar es el que yo quiero.

Por ese mar, justifico esta rabia de ayer, pero quiero cantar la luminosidad de siempre, pidiéndoles a los hombres que luchemos por este mar de la inocencia. Un mar surcado por blancos pañuelos que olviden las lágrimas y solo volteen con sonidos de alegres bienvenidas.

Un mar que entre sus aguas nos traigan sonoras sinfonías de otros meridianos.

Démosle a este viejo mar nuestro del saber y los ensueños, el limpio lugar que necesita para su reposo, la tranquilidad debida a sus siglos de dadivas y enseñanzas, la ternura sin macula del agradecimiento.

Mucho de lo que somos, se lo debemos a este Mediterráneo, ayer enfurecido y oscuro, pero que, seguro, mañana volverá a ofrecernos, envuelto entre espumas y algas, el regalo magnifico de su azul infinito.

servido por jotatrujillo 15 comentarios compártelo

15 comentarios · Escribe aquí tu comentario

mamaco

mamaco dijo

Seguro que ha sido un momento de rabia ,volverá a ser el que era..mamaco..

20 Diciembre 2009 | 06:59 PM

Jesús Andrés Pico Rebollo

Jesús Andrés Pico Rebollo dijo

Felices fiestas, Juan, en compañía de los tuyos y de ese mar al que tanto debemos.
Un abrazo.

20 Diciembre 2009 | 07:46 PM

Marilia

Marilia dijo

A mí también me gusta el mar embravecido, cuando en un enfado parece que se parte contra las rocas. Todos tenemos dos caras, y hay que saber amar ambas, y comprender ambas.

Y es comprensible que ese mar, al que maltratamos tan a menudo, alguna que otra vez se deshaga en rabia contra nosotros, y nos devuelva las basuras que nosotros le hicimos llegar, y nos quiera comer el terreno que nosotros le quisimos robar.

Hay que entenderlo... Aunque a veces puede llegar a ser tan bello en toda su furia...

Un abrazo, amigo

20 Diciembre 2009 | 09:09 PM

albor

albor dijo

Cuando la mar se enfada no hay enemigos que le puedan plantar cara, los que la amamos entendemos muy bien sus quejas ,sabemos muy bien el mal que le hacemos ,algunos tan solo la miran como si fuese un recreo tostadero ,que cuando la visitan le dejan las huellas de su visita ,que no son otras que las latas de coca colas ,plásticos etc. yo creo al igual que muchos que esos actos de inconsciencia los pagaremos muy caros ,matamos lo que nos da la vida ,el ser humano me sigue asombrando ,todo lo que tenemos de inteligencia, lo sobrepasa la estupidez de muchos ,así nos va.

Ojala podemos seguir viéndola con tus ojos, unas veces calma y otras con enojo, pero limpia, sin el rastro que ve dejando su depredador por el excelencia.

Un abrazo Jota

20 Diciembre 2009 | 10:37 PM

arwen7

arwen7 dijo

Pocas cosas son comparables a la hermosura de los azules mediterraneos... pero parece que seguimos sumidos en la mas profunda ignorancia y ajenos al daño que hacemos...lastima.

Abrazos.

21 Diciembre 2009 | 03:57 PM

annabel-lee

annabel-lee dijo

Todo el daño que vamos haciendo desgraciadamente nos será devuelto, es inevitable, adoro contemplar el mar, en su tranquilidad y en su bravura, siempre que puedo aunque no lo tengo cerca, me duele ver los rastros que su rabia escupe, destruimos todo lo que nos da la vida y seguimos tropezando constantemente en la misma piedra.

Un beso muy grande Juan, te deseo todo lo mejor

Ana

21 Diciembre 2009 | 06:12 PM

lughnasad

lughnasad dijo

Neptuno está furioso, y no es para menos... El Mediterráneo, cuna de civilizaciones, empieza a convertirse en sepultura para algunas de sus especies, en fosa, en fosa séptica donde van a parar detritus de todo tipo. Y el mar, ese que termina arrojando a las playas los cadáveres y los desperdicios porque no se queda con nada que no sea suyo, tampoco está dispuesto a dejarse arrebatar lo que le pertenece. Y tiene muy buena memoria...

Besos.

21 Diciembre 2009 | 07:03 PM

skpe

skpe dijo

A mi tambien me asusta el mar cuando se enfada...he visto varias veces de lo que es capaz, cuando se alia con Eolo...tiene una fuerza desmesurada...y si te soy sincera me gusta que saque su genio, es como el aviso de que le guardemos el respeto que se merece...un beso y felices fiestas para ti y los tuyos...

21 Diciembre 2009 | 10:34 PM

marchenaescritor

marchenaescritor dijo

tu texto me ha recordado mis paseos por la "atalaya", cuando voy a Laredo a pasar unos días y me acerco a contemplar el mar. también lo he visto enfadado, con las gaviotas danzando en busca de pescado. espero que el Mediterráneo retome su calma y su grandeza, como aviso de que los seres humanos somos demasiado pequeños frente a las olas que se suceden.
Un cordial saludo

22 Diciembre 2009 | 11:32 AM

rosa-rizalas

rosa-rizalas dijo

Me gustaría que todos vieran la mar como la ves tu, que un día de marejada no fuese simplemente un fenómeno meteorológico, sino que fuese un mal día para él, uno de esos en los que la furia y la ira te denominan, uno de esos en los que sientes el vaso desbordarse. Si lo viésemos así, lo humanizaríamos y tal vez dejaríamos de descargar tanta porquería en él.
Un saludo Jota y feliz navidad

22 Diciembre 2009 | 12:55 PM

sueno-luna

sueno-luna dijo

hermosa descripcion..ojala me aceptes como amiga..feliz navidad.
princessdark

23 Diciembre 2009 | 07:14 PM

Chóser

Chóser dijo

Con ese Mediterráneo que nos enamora (acuérdate que soy alicantino) y tu eterna excelencia con el verbo de fondo, el eco de las olas devuelve tu nombre y la sonrisa de un hombre siempre inclinado al amor. Mis mejores deseos para ti y los tuyos, y toda la amistad que ese mar nos trae... Un fuerte abrazo Juan

23 Diciembre 2009 | 07:51 PM

lughnasad

lughnasad dijo

Felices fiestas, Jota, que la paz y la alegría las presidan, y que el nuevo año te colme de buenos momentos.

Besos.

24 Diciembre 2009 | 10:08 AM

poinmasia2

poinmasia2 dijo

Juan, allá en el norte, es su cara más acostumbrada. Cuando veo su orilla siempre me imagino lo que habrá debajo, allá en la oscuridad. Le conozco bien, ese elemento que, a pesar de lo que le amo, me ha dado más de un susto. Una auténtica cura de humildad. Hermoso texto. Feliz Navidad, querido.

27 Diciembre 2009 | 02:13 AM

Lucia Giraldo Hurtado

Lucia Giraldo Hurtado dijo

Mmmmmmmmmmmmmmm MM que lindo escrito!
Aunque ausente,no me olvido de mis amigos de lacoctelera.
Dios te bendiga y este 2010 sea lleno de paz y salud!
Pido para mi, volver al Mediterraneo!
Mi abrazo grande!

31 Diciembre 2009 | 02:21 PM

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