SOY SIN USTEDES

Por un tiempo, soy sin ustedes. No debería decir que me cojo vacaciones, (ya las tengo para siempre), pero algo parecido a eso, es lo que hago.
Cuando pasen estos calores, tan poco propicios para involucrarte en ningún trabajo, volveré de nuevo con vosotros.
Mientras tanto lo de siempre: playa, nietas, siestas, lecturas y la atención debida a los achaques de un matrimonio que ya ha superado los 70.
Me gustaría, que al volver, volviera a encontrarme con todos aquellos, que poco a poco terminaron por abandonar esta bella aventura.
Aquellos que fueron pioneros de LC y la hicieron grande con sus valiosos escritos y sus acertadas opiniones.
Últimamente, esta coctelera, viene perdiendo cada vez más sus primeras señas de identidad. Se está convirtiendo mas en una red social, plagada de mensajes, dejando en un segundo término la creatividad, la opinión precursora de otros trabajos y pareceres.
Da la impresión que lo importante es publicar cada día post, aunque para ello, se use el poco creativo sistema del “copio y pego”.
Como no quiero dejar a nadie en el tintero, solo os pido que hagáis un ejercicio de lectura retrospectiva y comprobéis como eran los post de hace dos, tres o cuatro años. Y comprobéis también la altura de los comentarios a esos escritos.
Eso echo de menos. Seguramente, el devenir de las costumbres de este medio nos haya llevado ( a mí, no), a la inmediatez de las redes sociales, pero yo entiendo que LC es otra cosa, es un vivero de gente con ideas, que trata de plasmarlas de forma brillante y espera una crítica de todos aquellos que tiene la sensibilidad suficiente para sopesar lo escrito.
Estaré equivocado, pero esas redes sociales sirven como tertulia y ágora. La Coctelera, debería ser más ateneo, aula, museo, sala de conferencias. Pupitre y escaño. Atril y pantalla. Antología y periódico.
Así lo veo yo y así me gustaría encontrarla a mi vuelta.
Me viene a mente muchos nombres que hicieron posible que este pobre escribidor, le cogiese de nuevo la carencia a las letras y se enganchase en la bendita aventura de volver a los versos y las palabras. Ellos, aunque algunos ya no me lean, saben quiénes son. Se lo agradeceré eternamente. Por eso solo pido que su magisterio no se pierda entre vacuas palabras sin interés y sencillos trabajos manuales vacios de imaginación y compromiso.
¡Hasta la vuelta, amigos!
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la-bruja-del-ojuelo dijo
Estoy contigo y con tus reflexiones. Y por eso, y por ser el tiempo, te deseo pases unas gratas vaciones. Seguiremos siendo e iremos creciendo
en esas benditas aulas que tú mencionas:
ateneo, museo, sala de conferencias. Pupitre y escaño. Atril y pantalla. Antología y periódico.
Hasta la vuelta.
16 Julio 2010 | 02:20 PM