GUADIANA Y ANIVERSARIO

Como un Guadiana loco y sin riberas que lo encaucen, vengo apareciendo con aislados rumores de vida y al poco desaparezco en un Argamasilla de silencios que rompen la orografía de este blog que nació con deseos de caudales limpios y renovados.
Pero todo tiene explicación y a ella dedico estas letras.
Como muchos sabéis he tenido que atender con imperiosa dedicación y celo la enfermedad de mi mujer. Ahora puedo decir, con plena satisfacción, que ya todo está total y felizmente resuelto y lo que fue pesadilla, ha tornado en recuerdo en alegre fase de olvido.
Por si ello no fuese suficiente y cuando me disponía a recobrar la asiduidad con que solía aparecer por estos lares, mi viejo ordenador se despidió con el año, ahíto ya de tanta mala noticia, tanto desaguisado causado por mi incompetencia y una obsolescencia forzada por ese inexorable avance de la técnica, que hace que ya nada sea nuevo al día siguiente de estar estrenado.
Lo sentí, de la misma manera que se siente la perdida de aquel maestro que te enseñó los preliminares de unos conocimientos, de los que se aprovecharán, otros más modernos enseñantes que vendrán después.
Además se portó bien conmigo, (al fin y al cabo han sido muchos años juntos), y me avisó con antelación, con unos raros espasmos y estertores, dándome el tiempo suficiente, para poder poner a buen recaudo aquello interesante que guardaba entre sus flatulentas y carcomidas tripas.
¡Gracias amigo! A pesar de la ostentosa luminosidad y presencia del nuevo, te echaré de menos.
Entender ahora, el porqué de mi silencio. No ha habido mala educación, simplemente no he podido contestar a las múltiples felicitaciones de estas fiestas, conforme hubiese sido mi deseo. Aprovecho la oportunidad para agradecer ahora tantos buenos deseos y tanta sincera amistad.
Os he hablado de la longevidad de mi antiguo ordenador. Permitirme ahora que os hable de la mía.
Justo hoy, que de nuevo me veo con vosotros, cumplo 75 años. Y para mí no hay repuesto. Tengo que seguir con los mismos componentes, la misma programación, (me la dieron de inicio y no se puede, ni se debe, cambiar). Tengo menos megapilxes y voy perdiendo luminosidad, pero aquí sigo, con la misma ilusión del principio.
Aquí sigo, mientras vosotros estéis dispuestos a perdonar mis achaques y a llevarme de la mano cuando las fuerzas me fallen.
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oda dijo
Me alegra leerte de nuevo, ver que todo va bien y, por supuesto, me alegra poder decirte ¡Muchas felicidades!, que sean muchos años más caminando al lado de los tuyos.
Un abrazo.
12 Enero 2011 | 12:47 PM