!!! ALEGRAOS, QUE VIENE LOS BUENOS!!!

Nunca pensé que lo que viene a continuación, pudiese teclearlo yo, a no ser que me volviese loco, o que estuviese escribiendo bajo los nocivos efectos de una voluminosa dosis de alcohol.
Hasta ahora, que soy plenamente consciente de mis pensamientos, siento como un rechazo interno a la hora de buscar las teclas necesarias para pergeñar mis frases. Casi me resulta físicamente imposible.
Aún en contra de mis más íntimas convicciones, lo diré: estoy deseando que lleguen las Elecciones Generales y, conforme vienen anunciando las encuestas, las gane el Partido Popular.
No me he cambiado de chaqueta, no he desertado de mis intimas convicciones, no sigo ese ridículo axioma que dice que de joven se es revolucionario y de viejo, conservador. Nada de eso. Sigo pensando como siempre. Pero entiendo que será de la única manera de que una cierta normalidad democrática vuelva a ser la tónica de nuestra vidas.
Una vez en el poder este partido que de antemano ya celebra su éxito, presumo que se nos volverá a hablar a los ciudadanos, colmo personas inteligentes y con capacidad de razonar, o dicho en “román paladino”, no nos tomaran por gilipoyas babeantes que estamos dispuestos a tragarnos mentiras que ni un niño de 5 años aceptaría.
Comprobaremos como esos periodistas de cámara y los medios donde suelen exponer sus dosis de mala baba, mentiras y reproches, una vez conseguido su propósito, podrán dedicarse a lo que en verdad les gusta, organizar juegos florales, procesiones bajo palio, bodas mayestáticas con invitados de su cuerda y al ser posible con cuentas pendientes con la justicia.
Justicia que subiéndose al carro del éxito, expulsará al infierno de los proscritos a todos aquellos jueces que en pasado o en futuro osaran aplicar unas leyes justas y que estuvieran en consonancia con el sentido común y la dignidad, al tiempo que, según conviniera, juzgarían con magnanimidad y premura a sus “amiguitos del alma”, o por el contrario dejasen pasar los años, para de esa manera, salvar a los que ni ellos mismos son capaces de defender por lo flagrante de sus fechorías.
Las radios, las televisiones, la prensa escrita estará toda en manos de nuestros salvadores y los Urdazi de turno nos deletrearan las siglas malditas, mientras los espacios se llenan de “grandes hermanos”, belenes esteban, y "leñas al mono". Todo ello bajo la supervisión de Berlusconi (ese, al que ningún padre sensato invitaría a la boda de mi hija), y su corte de "velinas".
Y mientras el Sr. Rajoy, podrá seguir disfrutando de la tranquila somnolencia de su siesta habitual.
El trabajo sucio ya se lo ha hecho ese “mindundi” llamado Zapatero. El mercado, es decir sus amigos, han obligado a que el fino centrocampista se reconvirtiera en leñero y cuando el partido está enderezado y a falta de segundos y ya no queda espinilla que no esté malherida, es expulsado por un árbitro venal, para ser sustituido, con gran fanfarria y alborozo, por alguien que no se ha cansado ni en los entrenamientos.
Entonces podremos comprobar cómo crecen los empleos cuan hermosas margaritas en primavera, cómo empiezan a llenarse los pisos vacios gracias a la magnanimidad de los bancos, cómo los jubilados vuelvan a Benidorm, bocadillo y voto incluido, cómo proliferan los “desinteresados” amigos, cómo los voceadores de nuestro infortunio en tierras lejanas, olvidan sus tétricos augurios y se dedican a lo que saben, a ganar dinero.
Y cuando todo se haya consumado y si las cosas no salen conforme a lo deseado, volverán las trompetas del apocalipsis a decirnos que todo es culpa de la herencia recibida. Que han sido años de plomo y oscuridad. Que ellos lo hubiesen hecho de otra manera. Que las cajas estaban vacías. Que los rojos nunca debieron gobernar.
Es decir: se lavarán las manos como hipócritas Pilatos.
Y también veré, como los que siempre han pensado como yo, los que creemos en la libertad, la justicia, la honradez, la igualdad y la democracia, nos arrepentiremos de haber sido tibios, excesivamente exigentes, acomodaticios y proclives al desaliento.
Estos que van a ganar, cuando se aferran al poder es difícil despegarlos. Entre otras cosas porque siempre creen que ese poder les pertenece y cuando lo detentan otros, lo están usurpando. Y para conseguir mantenerse en él, utilizan argumentos y métodos, que cuando se intentó utilizar contra ellos ni los dieron por validos ni le concedieron credibilidad.
Ya sé que me juego mucho en la apuesta. Pero pretendo una cierta tranquilidad.
Aunque, desde luego, lo que no van a conseguir es contar con mi voto para sus propósitos.
Tendría muchas pesadillas si lo hiciera y muchos héroes anónimos y de los otros, a los que dar explicaciones.
!--[if>!--[if>!--[if>!--[if>!--[if>!--[if>!--[if>!--[if>!--[if>!--[if>!--[if>!--[if>![endif]-->![endif]-->![endif]-->![endif]-->![endif]-->![endif]-->![endif]-->![endif]-->![endif]-->![endif]-->![endif]-->![endif]-->






rosa-rizalas dijo
No se lo que esperabas con éste post , si era hacerme recapacitar con lo que se nos avecina a la par que hacérmelo mas digerible con ese toque cínico, prueba superada.
Tiempos aciagos nos esperan, al menos en lo que a mi salud metal concierne, cuando llegue el momento de pasar por las urnas. No es por no saber si votar derecha o izquierda, eso siempre lo tuve y tendré claro, mi problema es si lo uso como castigo o no. Estoy tan tentada de que sea un voto nulo que miedo me doy cuando lleguen.
Y es que se lo buscan
Un besico
30 Enero 2011 | 09:04 PM